Las
rutinas son el conjunto de actividades que realizamos a diario con los niños,
se repiten regularmente y contribuyen a la satisfacción de sus necesidades
básicas: fisiológicas, afectivas, sociales, de acción y de descubrimiento.
Las
rutinas no hemos de entenderlas como unas actividades rígidas, sino como el
ritmo que les permite anticipar conocimientos, adquirir conciencia temporal,
relacionar espacio-tiempo, actividad-personas. Los niños necesitan que estas
rutinas tengan siempre la misma frecuencia, que un acontecimiento siga siempre
a otro, que se hagan las cosas de la misma manera, que las cosas estén siempre
en el mismo sitio; estos ritos son un gran recurso didáctico, un medio que les facilita
tomar conciencia del paso de una situación a otra y de acomodarse a ella.
